La mayor urgencia es evitar daños estructurales en viviendas y edificios, y para ello una pala mecánica realiza aportes de arena y piedras en los bajos.
Hay dos chiringuitos destruidos por la última borrasca y un tercero está a la espera de caerse. Nuestra compañera María José Martínez ha hablado con su propietario, Paco Triana.
Efectivos de la Unidad Militar de Emergencia están elaborando un informe de daños. El Ayuntamiento de Almonte ha solicitado al Gobierno la declaración de zona catastrófica. Además hay edificios enteros en riesgo.